La historia de
nuestra familia se escribe con nombres que dejan huella, y el de Samuel
Darío Angarita Vivas es, sin duda, uno de los más luminosos. Su vida
comenzó bajo el amparo de la fe y la tradición el 20 de noviembre de 1931, en
el seno del hogar formado por Valentín Angarita Contreras y Matilde Vivas
Maldonado. Fue en la emblemática ciudad de Táriba, capital del municipio
Cárdenas, donde recibió las aguas bautismales en la Basílica de Nuestra Señora
de la Consolación, marcando el inicio de un camino guiado por la rectitud.
I. Forja de un Estilo: Del Plomo a la Pluma
El destino
condujo a Samuel Darío por los senderos del arte litográfico, donde se inició
en el noble oficio de cajista. Fue en ese taller, entre tipos de plomo y
el aroma a tinta, donde cultivó una pulcritud ortográfica y un estilo
gramatical que serían su sello distintivo. Con apenas 15 años, en 1946, ingresó
a la imprenta del Diario Católico en San Cristóbal, transformando un
oficio técnico en una maestría del lenguaje.
Samuel D. Angarita en Diario Católico
Su madurez personal y profesional floreció en 1962, un año de contrastes profundos. El sábado 17 de febrero, unió su vida en matrimonio con la joven Ana Hilda López López en la Iglesia San Juan Bautista; esa parroquia sería, desde entonces, el epicentro de su hogar. Para ese momento, Samuel ya ejercía con prestancia la Jefatura de Redacción del diario El Centinela. No obstante, la alegría de su reciente unión se vio empañada por la partida de su amada madre, Doña Matilde Vivas de Angarita, cuyo legado de amor lo acompañaría siempre.La bendición de
la descendencia llegó el 23 de febrero de 1963 con el nacimiento de su hija,
Lisbeth Yajaira Angarita López, quien, siguiendo la tradición familiar, recibió
su primer sacramento en la misma iglesia de San Juan Bautista, reafirmando los
vínculos espirituales de la familia en la capital tachirense.
II. Vocación
de Servicio: Entre el Periodismo y el Deber Público
Samuel Darío no
solo fue un hombre de letras, sino un ciudadano comprometido con el devenir de
su estado. Entre 1968 y 1969, sirvió como secretario del Gobernador del
Táchira, el Dr. Pedro Pablo Morales. Su agudeza informativa lo llevó luego, en
1969, a la Secretaría de Redacción del diario La Nación, pilar de
la prensa regional.
Samuel D. Angarita en la redacción del Diario La Nación
Su prestigio le valió que, en 1974, la Asamblea Legislativa del Estado Táchira lo designara Jefe de Protocolo y Prensa. Bajo la presidencia de la diputada Carmen Morales de Valera, se le rindió tributo público por su invaluable labor comunicacional, destacando su capacidad para acercar el quehacer legislativo al corazón del pueblo tachirense.Hombre de
principios inquebrantables, en 1977 dio una lección de humildad y autonomía.
Ante los rumores que lo posicionaban como candidato de Acción Democrática para
la Secretaría General del Colegio Nacional de Periodistas (Seccional Táchira),
Samuel Darío declinó públicamente la postulación a través de una nota de
prensa, priorizando la independencia de su oficio por encima de las
aspiraciones partidistas.
En la década de
los 80´s lo leeremos en los periódicos de la ciudad de san Cristóbal emitiendo
su opinión periodística del acontecer político del estado Táchira.
Su ciclo vital
se cerró el viernes 19 de noviembre de 1993 en el Centro Médico "El
Samán". Hasta sus últimos días, habitó su hogar en la Carrera 4 de La
Ermita, un barrio que fue testigo de su caballerosidad y su andar pausado.
III. El
Vínculo de Sangre y la Memoria
La conexión que
nos une a Samuel Darío Angarita Vivas es profunda y sagrada. Como primo en
segundo grado de mi padre, Guzmán Darío Jáuregui Alviarez, su linaje es
el nuestro. Mi abuela paterna, Florinda (Contreras) Alviarez, era prima hermana
del padre de Samuel, Don Valentín Angarita Contreras.
Sirvan estas
líneas como un homenaje póstumo a nuestro primo Samuel Darío. Hoy
elevamos una oración al Todopoderoso para que, en su infinita misericordia, lo
mantenga en su luz eterna. Que Dios guíe a estos hombres y mujeres que,
habiendo cumplido su misión en el seno de la Iglesia, descansan ahora en el
reino de la justicia y la paz.
Como bien
decimos los filoclyosos y/o amantes de la historia: la primera verdad
del hombre es honrar y conocer a sus antepasados. ¡Descansa en paz, primo
Samuel Darío!
Referencias
1.
1.
Sociales (14 de Mayo de 1949). Diario
Católico.
2.
Sociales (24 de Febrero de 1962). Diario J.
3.
Sociales (20 de Noviembre de 1963). Diario La
Opinión .
4.
Portada (15 de Marzo de 1969) Samuel D. Angarita Vivas
secretario de redacción de diario la Nación. Diario La Nación.
5.
Valero, Marcelino (17 de Junio de 1972). Designado
director de protocolo y prensa de la legislatura. Diario la Nación.
6.
Angarita V., Samuel (4 de Agosto de 1989). El
periodismo en la politica. Diario la Nación
7.
Hernández C., Luis (2012) Cien años de
Historia Tachirense. Proculta. Pág. 559.







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