A finales de los años 70, San Cristóbal tenía su propio ritual cinematográfico: los domingos a las 3:30 p.m., el Cine Concordia se transformaba en un templo de héroes enmascarados. Iba acompañado por mi madre Carmen de Jauregui, me sumergía en las hazañas del Santo, Blue Demon y Mil Máscaras, luchadores que enfrentaban vampiras, momias y monstruos con igual destreza que cualquier superhéroe moderno, de lo que hoy se llama el mundo Marvel.
El paseo iniciaba en un carrito por puesto desde la Unidad Vecinal hasta la emblemática Avenida 8va, donde el gimnasio Arminio Gutiérrez Castro servía de referencia para la caminata final de dos cuadras en la misma avenida. La taquilla—con sus tickets mecánicos—y el infaltable dulce o cotufa eran parte del ritual previo a ser recibidos por Atilio, el portero de mirada severa y estampa tanguera, el cual incluia un infalltable sombrero "gardeliano" negro.
Dentro, una amplia sala de sillas de madera plegable ( la parte inferior batible) y un palco superior, siempre ruidoso, lleno de muchachos que no esperaban cualquier desperfecto en el audio o en la proyección, para hacer valer su reclamo con gritos y chiflidos.
Todo ello componían un escenario
vibrante. No había asientos numerados como las salas de hoy, pero sí emociones
desbordadas cuando el Santo esquivaba trampas mortales o impartía justicia con
su llave maestra.
Al salir, con el corazón aún vibrando de
orgullo y alegría, el cine no solo era entretenimiento: era una recompensa al
esfuerzo escolar, al final de cada mes, al asistir mi madre a la cita de
entrega del boletín de calificaciones de la escuela y una vivencia que
fusionaba cine, familia y ciudad en una misma postal inolvidable.
Solo con la historia narrada de un pueblo, se conseguirá la fama de sus pobladores.
Pd: El cine Concordia dejo de funcionar
a comienzos del año 2000. Hoy funciona una congregación religiosa. Su capacidad
era para 500 personas y abrió sus puertas en 1949.
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Marcos Cañas:
ResponderEliminarEl Santo, Blue Demon, El médico asesino, La Sombra, etcétera.
Seguía viendo estas películas en el canal cine mexicano de Directv y las películas con Antonio Aguilar, Luis Aguilar, Pedro Armendariz, Pedro Infante, Jorge Negrete, Javier Solís, Tin Tan, Cantinflas,, etcétera.
Las mujeres: María a Félix, Flor Silvestre, Rosita Vasquez, María Antonieta Ponz, Lucha Villa, etcétera.
Muchos cubanos, españoles y argentinos y alguno que otro venezolano, se incluyeron e hicieron vida en el cine mexicano.
Y pare de contar de estas películas.
Buena época y sana.
Excelente trabajo mi Primo Robny
Luis Hernández Contreras: Bella crónica, Don Robny. La vivimos. Un abrazo!
ResponderEliminarMarcos Cañas : Ha, Ha, Ha me hiciste recordar mi infancia.
ResponderEliminarEn la calle Libertador de Caja de Agua había un cine que se llamaba Cine Bolivar.
La entrada costaba un Bolivar en las sillas de abajo y tres reales en la zona de arriba.
Igualmente veía todas esas películas del cine mexicano. Allí se intercambiaban lo que llaman en la actualidad “los cómics”, de superman, spiderman, Batman, los cuatro fantásticos, del santo y hasta de Memín (un personaje que era un niño de color bembón).
Y cuando se cortaba el rollo de la película, venían los insultos al dueño del cine llamado Guadarrama.
Todo tipo de insultos, le saludaban a su mamá, y una lista larga.
Cuando dejó de funcionar, y antes de que lo convirtieran en una iglesia cristiana, en el año 75 hice un concierto con la agrupación que yo lideraba con mi hermano Arnulfo: “El Grupo Ceniza”.
Tiempos que siempre estarán en mi corazón como en el tuyo con ese cine Concordia donde viviste días para contarle a tus nietos.
Un abrazo