El día 09 de julio del 2026 recibimos
la noticia de la desaparición física del cantante y Showman, Perucho
Navarro. Hay pérdidas que se sienten en el alma, no solo porque se va un
gran artista, sino porque con su partida se nos va también un pedacito de
nuestra propia vida. Para muchos de nosotros, Perucho Navarro no era
simplemente un cantante de orquesta; era una especie de vínculo consanguíneo
con nuestros padres y con ese amor profundo que ellos nos heredaron por la
música bailable o tropical.
¿Quién podrá olvidar sus gritos de ánimo supremo? Ese inconfundible... ¡¡No, no, no, no...!! al empezar a cantar "El año viejo" marcando el inicio de la nostalgia decembrina. O ese vibrante ¡¡Riiiiiicoooo!!! con el que rompía los primeros compases de ¨Adonay¨, para llamar a bailar una cumbia tropical. O su pícaro ¡¡Andaaaaa!! al interpretar "El gavilán pollero". Esos ganchos de pura energía eran la señal de que todo estaba bien y se iba a poner mejor.
I.
Más que música, era familia
Para nuestra
generación, Perucho Navarro es sinónimo de:
·
Celebración y unión: El fondo musical de
cada cumpleaños y
reencuentro.
·
Diciembre eterno: El olor a hallaca, el
abrazo de medianoche, la
Navidad y el fin de año.
·
Hogar: El recuerdo vivo de ver a nuestros
padres
bailar en la sala de nuestro hogar.
Por eso, su partida duele como la de un tío querido. Nos confronta con la realidad de la vida, recordándonos que todo tiene un final, pero también nos llena de gratitud por haber coincidido en el tiempo vital con su ingenioso talento.
II.
Hasta siempre, Don Perucho
Hoy solo nos queda decir: Muchas gracias, Don Perucho Navarro. Que Dios te tenga en la gloria y que Papá Dios te reserve un sitio especial allá en el cielo, seguro al frente de una gran orquesta celestial. Gracias por haber sido el motor de la alegría en tantos hogares venezolanos, por hacernos bailar a través de las décadas y por dejarnos recuerdos sagrados junto a los seres que más amamos. Tu voz se queda aquí, latiendo en cada fiesta y en cada Navidad. Formando parte de los ritmos de nuestra felicidad. ¡Buen viaje, maestro!
Solo con la historia narrada de un pueblo, se conseguirá la fama de sus pobladores.
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Marcos Cañas : Perucho Navarro
ResponderEliminarhizo historia con los Melódicos. Tenía su estilo particular para cantar, siempre expresando alegría, entusiasmo al interpretar las canciones.
No tuve el privilegio de toparme en tarima con él, era muy joven todavía; aunque sí alterné con los Melódicos en el Club Judibana creo que Liz cantaba con ellos.
Es lo que puedo comentar de este guarachero.
Félix Medina: Su grito de guerra musica : No no no,!!! fué un showman, estuvo casi toda su carrera con los melódicos de Renato Capriles! Paz a su alma!
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