Ir al contenido principal

El Tríptico de la Gloria: Tres Capitanes para una Batalla de Seda

¡Ay, San Cristóbal! ¡Tierra del alma y del torero! Que se detenga el tiempo, que se abran los portones del cielo y que retumben los pasodobles en la Loma del Viento, porque lo que vivimos este sábado 31 de enero no fue una corrida, fue un milagro de San Sebastián.

Bajo ese azul tachirense, ese que solo nos regala enero, la Monumental "Hugo Domingo Molina" se vistió de novia para despedir la feria en su edición 61. No cabía un alma más; era un hervidero de sombreros, claveles y ese aroma a café y a gloria que solo tiene nuestro coso.



No hubo envidias, solo entrega. Tres hombres que se jugaron la vida para recordarnos por qué somos la capital taurina de América:

Jesús Enrique Colombo

¡Nuestro muchacho! El dueño de las llaves de esta casa. Colombo no solo toreó, dictó una cátedra de poderío que alcanzó lo sublime en el sexto. Fue allí, con el temple en la mano y la gloria en el horizonte, cuando Jesús detuvo el tiempo.

Jesus Enrique Colombo

Con un gesto de mando, señalando con el índice el albero sagrado de la Monumental, pidió que callara el pasodoble español porque el alma le pedía ¡música de aquí! Y entonces, el aire se llenó de nostalgia y orgullo cuando estallaron las notas del "Alma Llanera". 

Fue una escena de película: los pases de muleta se fueron hilvanando, uno a uno, al compás de nuestro segundo himno. Parecía que el toro y el torero danzaban un joropo de vida y muerte, una comunión perfecta entre la casta de la fiera y el sentimiento nacional. Como si fuera una retreta eterna dirigida por el mismo maestro Pedro Elías Gutiérrez, la faena fluyó en un crescendo emocional que nos puso las lágrimas en los ojos. Y como si el destino fuera un poeta, el último compás de la melodía cerró justo cuando "Guerrero", indultado y soberbio, cruzaba el umbral de los toriles. ¡Poesía pura grabada en la arena!

David Fandila "El Fandi"

¡Qué magisterio, por Dios! El granadino es como el buen vino de los Andes: el tiempo no le quita la chispa, se la pule. Con las banderillas fue un relámpago y con la muleta un artesano. Tres orejas se llevó al esportón, dejando claro que en San Cristóbal se le quiere como a un hijo.


El Fandi

Verdad y temple. El sevillano trajo la brisa del Guadalquivir a las riberas del Torbes. Dos orejas de ley en su primero, toreando con el pecho por delante y el alma desnuda. ¡Puerta Grande para los tres!

Manuel Escribano 

"Guerrero": El Toro que se Volvió Inmortal

La ganadería de San Antonio nos mandó una estampa de bravura. Pero el nombre que quedará grabado en los portales de la historia es el de "Guerrero" (N° 60).

Apareció en el sexto lugar, con la casta brotándole por los pitones. Fue un duelo de titanes contra Colombo. Humillaba con clase, repetía con nobleza, pedía guerra y recibía arte. El pueblo, en un solo grito, exigió la vida para el valiente. Y así fue: "Guerrero" regresará al campo de Falcón para seguir sembrando su bravura, mientras nosotros seguimos soñando con sus embestidas.

Una Tarde de Brisa y Olés

El clima se puso de gala. Unos frescos 22°C nos acariciaban mientras la "Niña" nos daba tregua, dejando el ruedo firme para la danza de la muerte y la vida. La Presidencia, sabia y atenta, supo escuchar el rugido de una afición que sabe de toros como nadie, otorgando los trofeos que la justicia reclamaba.

El Balance de la Apoteosis

Siete orejas sangrantes y un indulto que nos devolvió la fe. Salieron los tres a hombros, bañados por el cariño de un pueblo que no olvida sus raíces.

Ganadero Edgar Varela, Jesus Colombo y Manuel Escribano

¡Qué viva la FISS! ¡Qué viva San Cristóbal! Y que Dios nos guarde la salud para volver a vernos el año que viene bajo este mismo sol.

Solo con la historia narrada de un pueblo, se conseguirá la fama de sus pobladores.

Ing. Robny Jauregui

 

 

¿Te ha gustado este artículo? Sigue las próximas publicaciones y actualizaciones del blog de forma directa.

SEGUIR

Comentarios

Entradas populares de este blog

De la constitución de la Gran Colombia de 1821 a la fundación de Judibana en el estado Falcón

Me llegó a mi bandeja de Watshapp un video haciendo referencia a la primera constitución de la Gran Colombia en 1821, firmada por Simón Bolívar y los diputados del congreso de Cúcuta. Llama la atención por parte del director del archivo general de Colombia en Bogotá sobre el origen de la patria Colombiana por parte del esfuerzo y la dedicación jurídica de abogados venezolanos como es el caso del Dr. Germán Roscio.   Archivo General de Colombia y la constitución de 1821 Pero vayamos un poco más allá en la historia. Para esta asamblea constituyente asistieron los 57 diputados de 19 provincias de Colombia, Venezuela y Ecuador. El poder ejecutivo se hospedaría en la casa de la Sra. María del Carmen Ramírez oriunda de San Cristóbal convirtiéndose en el palacio de gobierno. Inmueble de dos pisos con patio central que servia de frondoso jardín y en el centro una bella fuente de agua, que provenía del aljibe o reservorio subterráneo. Esta vivienda que puso doña María del Ca...

El Volkswagen: Un carro con olor a café tachirense.

  Hablar del café del Táchira es hablar de la casa Steinvorth. Ubicada en la esquina de la carrera 6 con calle 8, frente a la plaza Bolívar de San Cristóbal. Una casona que viene de 1891, construida durante la administración de Werner Steinvorth Ulex , para la época socio en la Casa comercial Christian Andresen Möller . La casa Steinvorth de San Cristóbal En San Cristóbal florecieron las casas alemanas, entre ellas además de la casa Steinvorth, se desarrolló la Casa Van Dissel (antigua August Lincke, luego La Botica Alemana y más tarde Van Dissel Thies; hasta hace poco Casa Serizawa en la carrera 6 entre calles 7 y 8), la Casa Breuer Möller (Actual Centro profesional Uribante en la carrera 5 entre calles 5 y 6) y la Casa Andressen Möller (Actual casa Steinvorth en la carrera 6 entre calles 8 y 9). Estos señores alemanes fueron muy importantes para la economía regional porque eran quienes le daban dinero a crédito a los campesinos para que produjeran café. Era un juego de c...

1977: La muerte de Verónica Martínez Rodríguez - Bisabuela materna.

En la ciudad de Bogotá,  capital de la república de Colombia, el día 26 de diciembre de  1977 moría nuestra bisabuela Verónica Martínez Rodríguez a la edad de 90 años. Nacida  en 1.877 en la ciudad de San Francisco de Sales en Cundinamarca. Madre de nuestra abuela materna Blanca María Álvarez Martínez viuda de Alviarez . con  Cédula de Ciudadanía: 27.553.477. Fecha de Expedición: 09 DE JULIO DE 1958. con Lugar de Expedición: CUCUTA - NORTE DE SANTANDER. Certificación de cédula de Ciudadanía de Blanca Alvarez vda de Alviarez Verónica era viuda de Moisés Alvarez, cuyos padres eran Carlos Martínez y Josefina  Rodríguez. ( Nuestros tatarabuelos maternos)  Sus restos fueron inhumados en el  cementerio central de Bogotá Está Información se deriva de la licencia de inhumación N° 1.422 . Registrada en la  notaría 13. En el  Tomó 14 folio 577 del 27 de diciembre de 1977.   Acta de defunción de Verónica Martínez. Bogotá - Colombia 1977  ...