El 1° de enero, mientras el mundo bosteza entre los restos del estruendo de la polvora y la champaña de fin de año, en San Antoniodel Táchira el sol siempre emerge con una intención distinta. No es solo el despertar de un almanaque; es el aniversario de una estructura moral, de una columna que sostuvo más que un techo. Era el alba de 1939 y, con ella, el nacimiento de mi padre: Guzmán Darío Jáuregui Alviarez. Nacido bajo el amparo de un domingo —día solar por excelencia—, Guzmán llegó como el quinto hijo de una estirpe bendecida de 10 hermanos de la unión de Don Trino y Florinda . Traía consigo esa vitalidad de los nacidos bajo el astro rey: un espíritu que no solo brilla, sino que entibia; una creatividad que no buscaba el aplauso, sino el bienestar de los suyos. 1. El Altar de Leña y la Palabra Sagrada Para Guzmán Darío, cumplir años no era un ejercicio de vanidad, sino una liturgia de congregación. Primero en la casa de los abuelos, y luego bajo el cielo cómplic...
El término, de origen griego, se compone de dos vocablos: philos (“amor”) y Clyoso (“Diosa griega Clyo, En la mitología era el nombre de la musa de la poesía épica y la Historia.). Significa amante de la historia. Se recogerán temas de carácter histórico asociados a la genealogia del apellido Jáuregui y Alviarez, Los estados de Venezuela Táchira y Falcón.